La idea generadora del proyecto PLAZA NUU es convertir este espacio de la ciudad de Querétaro en un referente arquitectónico de un edificio Energy Zero. Es crear arquitectura sostenible y bioclimática.
100% Energy zero. 75% Ahorro de agua potable. 70% Reuso aguas grises y negras.
100% Reuso agua potable. 0% Consumo aire acondicionado. 0% Consumo calefacción
Plaza NUU es un proyecto que cuenta con 8 espacios destinados a oficinas y a pequeñas empresas emprendedoras ubicadas en contenedores marítimos reciclados de menos de 10 años.
La zona de intervención del proyecto es un terreno con un área de 409.75 m2, 1080 m2 construidos. La volumetría del edificio no es compacta, generando una plaza a nivel de calle, así como plazas subsecuentes en los niveles superiores con el fin de crear espacios exteriores que generen comunidad y permitan la interacción social de los ocupantes.
Los retos principales del proyecto desde el punto de vista arquitectónico fueron los siguientes: El primero, demostrar que mediante la arquitectura pasiva podemos lograr diseñar un espacio confortable a través de la ventilación, la iluminación natural, las vistas al exterior, y el acondicionamiento acústico y térmico del espacio. El segundo fue el estudio de las demandas de refrigeración y calefacción, para evitar la introducción de un sistema activo de climatización o disminuir su demanda. En el inicio del anteproyecto, se extrajeron datos climáticos, se analizaron las estrategias de confort más adecuadas, la orientación óptima del edificio, o la dirección de los vientos predominantes, entre otros.
Todos los locales se orientan norte-sur, y en algunos casos donde quedan protegidos de la radiación solar, hacia el este-oeste. El proyecto se cierra completamente al oeste, para evitar el sobrecalentamiento de esas fachadas. Cuentan con ventilación natural cruzada e iluminación natural en todos los espacios 95% del día, vistas al exterior desde todas las estaciones de trabajo, protección al sur para evitar sobrecalentamiento y estudio de la radiación y ganancias solares directas.
En una fase posterior, durante la fase de proyecto ejecutivo, se lleva a cabo la comparación de escenarios constructivos, un escenario inicial sin mejoras pasivas, y un segundo escenario 01 con mejoras en materiales, como la incorporación de aislamiento térmico en los interiores de espuma de poliuretano expandido, la introducción de protecciones solares en fachadas y ventanas, por medio de elementos que generan sombra, así como la mejora de los vidrios empleados.
Otros materiales que se emplean son pinturas ecológicas sin contaminantes VOCs, y pinturas exteriores con alto índice de reflectancia. Gracias a las medidas adoptadas, la temperatura de confort interior es agradable para los ocupantes durante las horas de ocupación del edificio.
Comparando ambos escenarios, podemos ver el comportamiento energético que tiene cada uno de los locales dependiendo de la orientación que tienen, las protecciones solares, el % de huecos en fachadas, la exposición de las mismas a la radiación solar, la influencia del aislamiento térmico y la especificación del tipo de vidrio. Todo este análisis se realizó a través del software Design Builder, con el fin de verificar la disminución del consumo energético en el edificio.
Los resultados del análisis nos muestran que se reducen las horas de disconfort (teniendo en cuenta una temperatura de confort de 19 a 27 grados centígrados y un horario de ocupación de 9 a 20 h) del escenario inicial al escenario 01 de 911 a 1464h, lo cual representa una mejora en el confort de 38%.
Durante la fase de construcción y adecuación de los contenedores, se llevan a cabo 2 mediciones de temperaturas superficiales de las paredes internas, externas y plafones con una cámara termográfica.
La primera medición se realiza sobre el contenedor aparente, sin aislamiento ni acabados (escenario 00) el día 5 de diciembre de 2019 a las 12 h de la tarde, y la segunda, con el aislamiento térmico instalado y los acabados finales (escenario 01) el 12 de diciembre a la misma hora, con las mismas condiciones de cielo despejado, y se obtienen unas diferencias de temperatura en algunos casos de hasta el 50%.
La energía que consume el edificio, cuya demanda fue minimizada gracias a las mejoras pasivas implementadas, es suministrada únicamente por la generación de los paneles fotovoltaicos ubicados en cubierta, se almacena la energía en baterías y está completamente desconectado de la red eléctrica, funcionando como un proyecto 100% autónomo. El sistema se dimensionó pensando en un incremento del consumo a futuro. Se planteó un sistema autónomo, que consta de baterías con una capacidad de almacenaje de 60 kWh de energía, siendo la capacidad de almacenamiento anual de 21,900 kWh.
En lo que respecta al agua, se realiza la captación y el reuso de agua pluvial en el edificio, así como el tratamiento de las aguas grises y negras para posterior reutilización en los inodoros y riego de áreas exteriores comunes, recuperando un 70% del agua de drenaje.
En resumen, concluimos que en energía, comparando el escenario inicial y el final conseguimos ahorros energéticos del 55%, y en agua de un 70%. En términos económicos y de inversión inicial cabe destacar que el costo de las medidas activas representa un 6.8% adicional en el presupuesto total de construcción.
La construcción y materialización del edificio nos muestra una vez más, que la sostenibilidad no representa un costo de inversión descabellado, y que siempre y cuando establezcamos objetivos de sostenibilidad desde el inicio del proyecto y porcentajes de ahorro en un estudio de factibilidad, se conseguirá cumplir dichos objetivos.
Oficinas energy-Zero destinadas a coworking para pequeñas empresas relacionadas con temas de sostenibilidad y de innovación. Energía y agua suministrada por la plaza NUU, edificio energy Zero.
Vivienda unifamiliar prefabricada con cajones de concreto aligerado. Construir sin desperdicio, agilizar tiempos de obra, aprovechar la inercia térmica del material, o resolver la estructura desde la concepción arquitectónica, son algunas de las ventajas que nos ofrece este tipo de material. Integración de la naturaleza, iluminación natural, renovación de la calidad del aire y búsqueda de brisa que permita refrescamiento de los espacios, búsqueda de visuales que generen espacios de privacidad y silencio, fueron prioridad en el proyecto. ¿Y si diseñamos una vivienda diferente a lo que ofrece el mercado que nos permita diseñar desde un "integrated design" en el que los % de ahorro de agua y de energía son prioridad desde el anteproyecto?
En este proyecto tuvimos la oportunidad de vivir la naturaleza durante todo el proceso de proyecto ya que realizamos un levantamiento visual, gráfico y fotográfico de todas las visuales, árboles, elementos existentes y topografía, que nos permitieron entender donde ubicar áreas de estancia, recorridos peatonales, el tránsito del agua y de los cauces naturales, las zonas de mayor y menor altura. Toda una experiencia que me gustaría compartir para que sigamos introduciendo bosques urbanos y espacios verdes con conciencia dentro de nuestras ciudades.
Bodega industrial destinada a almacenamiento de tinacos en Querétaro. Consta de un estacionamiento enterrado que aprovecha el desnivel del terreno, un espacio de bodega, y un bloque de oficinas con mezzanine. Se concibe el proyecto desde la esencia de la arquitectura bioclimática y las estrategias pasivas existentes para lograr confort en el interior. En este caso se opta por el uso de dientes de sierra para introducir iluminación natural, cuidando la orientación para evitar en todo momento el deslumbramiento directo al interior, así como para lograr una ventilación y evacuación de calor por la parte superior. En lo que respecta a los materiales, se opta por el uso de un BTC (bloque de tierra comprimida en muros) y un panel sándwich en cubierta para lograr inercia térmica, evitar el sobrecalentamiento de los cerramientos y contribuir a disminuir la huella de carbono al usar un material de bajas emisiones de CO2. En cuanto a la energía, se contempla el uso de paneles solares para lograr una bodega energy zero interconectada con la red. En agua, se realiza un estudio de factibilidad sustentable que nos permite, en base a superficies de cubierta y 20 m3 de almacenamiento, ahorrar el 55% del agua potable. Se estima un retorno de inversión para todas las tecnologías activas de 4 años. ¿Y si empezamos a visualizar así los proyectos industriales de pequeña escala, que son unos de los mayores consumidores de energía, agua, y generadores de residuos? ¿Cuánto podríamos contribuir a la reducción de emisiones de CO2, a la reducción de demanda de climatización y energía y de agua en una ciudad como Querétaro?
Proyecto de interiorismo de una clínica dental en plaza existente. Su conceptualización se basó en la neuroarquitectura y la experiencia del usuario, así como en lograr un espacio saludable. ¿Cómo logramos que un local comercial ya existente pueda reducir sus consumos de climatización? ¿Cómo logramos que un lugar médico evite los contaminantes que respiramos y sea un espacio sano para las personas que vienen a consulta? ¿Cómo respetamos la presencia de marca y los colores corporativos? El proyecto consta de una pequeña sala de espera, un pasillo de intercomunicación y 4 salas de consulta. Para poder lograr los puntos comentados, recurrimos al uso de un material ecológico, que consta de certificaciones como el distintivo EMICODE, que garantiza una muy baja emisión de compuestos volátiles orgánicos en los materiales de construcción. La marca también reduce su consumo de energía, transporte y vertidos, disminuyendo al máximo las emisiones de CO2 en la capa de ozono. En cuanto a las pinturas seleccionadas para el proyecto, se tomaron criterios de bajos VOC (Compuestos Orgánicos Volátiles), es decir, áquellas que contienen una cantidad reducida de disolventes orgánicos, lo que las convierte en una opción más segura para la salud y el medio ambiente. En conclusión, los materiales empleados mejoran la calidad del aire interior y reducen el riesgo de exposición a sustancias químicas peligrosas.
Ampliación de oficinas en bodega existente TER 69. La ampliación se realiza en base a un diseño industrial pero cuidando aspectos de confort como iluminación natural (maximizando la luz de la cubierta y minimizando el uso de la luz artificial usando un plafón translucido) y reducción de consumo energético de climatización. En cuanto a materiales empleados, se usa un concreto de bajas emisiones, plafones de lana mineral que tienen las siguientes ventajas: •Aislante térmico y acústico •Se considera una opción sostenible por su eficiencia energética, durabilidad y posibilidad de reciclaje. •Reduce el consumo de energía de los edificios, disminuye la demanda de nuevos materiales y puede ser reciclada al final de su vida útil. En todas las paredes se emplearon pinturas ecológicas sin olor y con Cero Compuestos Orgánicos Volátiles (COV) fabricada con ingredientes sostenibles de origen renovable usados para sustituir gran parte de los materiales que usualmente son derivados del petróleo en una pintura, y que además posee una tecnología capaz de remover activamente el formaldehído del ambiente. Se realizaron análisis de confort que permitieron reducir la demanda de climatización, y adicionalmente a esto, se eligió uno de los sistemas más eficientes para climatizar: Un sistema VRF con tecnología Inverter, que permite ajustar la velocidad de los compresores según la demanda, lo que se traduce en un mayor ahorro energético. Además, permite crear múltiples zonas con diferentes configuraciones de temperatura, optimizando el confort y reduciendo el consumo de energía.