En una entrevista con Neuron Business Media, Laura Medina, directora general de EKOA, compartió la visión y los logros de su despacho de arquitectura, especializado en proyectos sostenibles y regenerativos. Desde su creación en 2014, EKOA ha liderado la integración de técnicas tradicionales y tecnologías modernas en el diseño arquitectónico con el objetivo de minimizar el impacto ambiental.
TRAYECTORIA Y FUNDACIÓN DE EKOA:
En Madrid, complementando sus estudios en la Technische Universität Darmstadt en Alemania, donde descubrió el Solar Decathlon, un concurso internacional de viviendas sostenibles que inspiró su enfoque hacia la arquitectura bioclimática. Tras más de 12 años de investigación en sostenibilidad, fundó EKOA en México, un despacho que se especializa en proyectos de diseño y construcción sostenibles y regenerativos. Laura enfatiza que los arquitectos tienen una responsabilidad clave en la lucha contra el cambio climático, lo que impulsa la filosofía de EKOA.
ARQUITECTURA REGENERATIVA:
Combinando Tradición y Tecnología. Para EKOA, la arquitectura bioclimática no es algo nuevo; de hecho, es una adaptación de las prácticas arquitectónicas tradicionales, como las viviendas de adobe en Marruecos o las mayas en México, que respondían al clima local. Sin embargo, estas técnicas se perdieron con la Revolución Industrial. En EKOA, se busca combinar esos principios bioclimáticos tradicionales con tecnologías actuales, como paneles solares, captación de agua pluvial y plantas de tratamiento de aguas negras y grises. La empresa utiliza herramientas avanzadas como software de simulaciones energéticas, modelización BEM y análisis de confort, iluminación natural y flujos de aire para maximizar la eficiencia energética en sus proyectos. Además, se apoyan en tecnologías como software de modelización energética para optimizar cada fase del diseño.
PROYECTOS EMBLEMÁTICOS:
"Plaza NUU, energy zero building": Plaza Comercial Desconectada de la Red Eléctrica autónomo. Uno de los proyectos más ambiciosos de EKOA es la construcción de la primera plaza comercial en Querétaro completamente desconectada de la red eléctrica, con 1,500 metros cuadrados de superficie y finalizada en 2017. El edificio cuenta con 84 paneles solares que alimentan todo el espacio y un sistema autónomo de almacenamiento de energía. El proyecto también implicó el uso de 12 contenedores marítimos reciclados, lo que supuso un reto térmico resuelto mediante simulaciones energéticas. El edificio funciona sin sistemas de climatización y reutiliza el 70% del agua residual, lo que permite un ahorro del 75% en el consumo de agua potable. Todo ello con un costo competitivo de 16,000 pesos por metro cuadrado.
ENERGÍAS RENOVABLES Y EDIFICIOS NET ZERO:
El objetivo de EKOA es minimizar el consumo energético antes de recurrir a soluciones activas como paneles solares. Un edificio Net Zero es aquel cuyo consumo energético es igual a la energía que produce, y EKOA busca lograr esto en sus proyectos mediante la combinación de arquitectura eficiente y energías renovables. Según Laura, es crucial resolver la eficiencia de los edificios desde el diseño arquitectónico, optimizando la envolvente y las orientaciones, para luego implementar sistemas de energía renovable que cubran las necesidades energéticas restantes. Aunque no todos los proyectos pueden llegar a ser completamente Net Zero, EKOA sigue una filosofía regenerativa, aspirando a que los edificios produzcan su propia energía y agua, cerrando los ciclos como lo hace la naturaleza.
ECONOMÍA CIRCULAR Y MATERIALES SOSTENIBLES:
La economía circular es otro pilar en la arquitectura de EKOA. Esto implica elegir materiales que puedan ser reciclados o reintegrados en el ciclo natural, minimizando la huella de carbono durante todas las fases de construcción: extracción, transporte, instalación y desecho. En algunos proyectos, han utilizado técnicas de bioconstrucción con tierra y otros materiales naturales, y buscan continuamente maneras de reducir residuos, explorando materiales reciclados y nuevas tecnologías. Laura mencionó un proyecto inspirador en Argentina, donde se construyó una escuela usando materiales reciclados como llantas y residuos sólidos, demostrando que la reutilización de materiales es una posibilidad real en la construcción moderna.
COLABORACIÓN Y SINERGIAS CON OTRAS INDUSTRIAS:
EKOA trabaja en estrecha colaboración con especialistas en gestión de residuos, bioconstrucción y certificaciones energéticas, creando sinergias que fortalecen el impacto de sus proyectos. Para Laura, el trabajo en equipo es fundamental, ya que la sostenibilidad requiere la participación de múltiples sectores e industrias. Desde la gestión de residuos hasta el uso de inteligencia artificial en la optimización de edificios, EKOA busca un enfoque integral que abarque todas las dimensiones del desarrollo sostenible.
EL FUTURO DE LA ARQUITECTURA REGENERATIVA:
De cara al futuro, Laura Medina cree que el cambio climático obligará a que los edificios sean autónomos en cuanto a agua y energía, y que la alimentación y el acceso a recursos básicos serán retos cada vez más críticos. Aunque la conciencia está creciendo, especialmente entre las nuevas generaciones, todavía falta mucho por hacer para implementar soluciones sostenibles a gran escala.
INVOLUCRANDO A LA COMUNIDAD LOCAL Y FOMENTANDO LA EDUCACIÓN AMBIENTAL:
EKOA también está comprometida con involucrar a las comunidades locales en sus proyectos, sobre todo en aquellos relacionados con la bioconstrucción, y colabora con universidades en programas educativos sobre sostenibilidad. Laura destacó la importancia de educar no solo a los trabajadores de la construcción, sino también a la sociedad en general, para evitar prácticas de greenwashing y fomentar un enfoque genuino hacia la sostenibilidad.
CONCLUSIÓN:
Un Llamado a la Acción
Laura Medina cerró la entrevista con un llamado a la responsabilidad y la acción conjunta de todos los actores involucrados en la construcción sostenible. La arquitecta subrayó la necesidad de avanzar rápidamente hacia prácticas regenerativas y sostenibles, ya que el cambio climático no espera. El compromiso de EKOA con la arquitectura regenerativa, la economía circular y las energías renovables ofrece un camino hacia un futuro más sostenible y resiliente.
Participación en concurso invitada como asesora en sostenibilidad de los proyectos. Evento organizado por CAEQ, Colegio de arquitectos del Estado de Querétaro, y QUERETARO CREATIVO. Una competencia universitaria de dos días de duración para compartir visiones sobre diferentes ciudades del mundo y cómo intervenir y mejorar el espacio público desde la comunidad, la regeneración y la mejora de la calidad de vida.
Participación activa y socia de la cámara española de comercio desde 2021. Representante del comité de sostenibilidad CAMESCOM BAJÍO. Creemos con firmeza en la generación de consciencia y concientización de empresas, estudiantes, arquitectos, desarrolladores, entidades de gobierno, y todas las personas en general. Todos estamos en el mismo canal y sin cada uno de nosotros, la regeneración no es posible. Cada uno de nosotros es responsable de cambiar el mundo. Todos sumamos.
En el marco del evento anual CIHAC 2023, que tuvo lugar en el Centro Citibanamex el 12 de octubre de 2023, se destacó un proyecto que desafía las convenciones tradicionales de la construcción. Plaza NUU, un ejemplo sobresaliente de diseño, consultoría y construcción sostenible en Querétaro se erige como un verdadero referente arquitectónico de un edificio Energy Zero. Este ambicioso empeño, concebido y realizado por el equipo de EKOA, no solo representa una innovación en términos de construcción sostenible, sino que también ilustra cómo la planificación meticulosa desde el inicio puede conducir a la creación de espacios verdaderamente únicos y eficientes desde el punto de vista energético. La historia de Plaza NUU se entrelaza con la visión y compromiso de EKOA, una firma especializada en diseño y construcción sostenible, simulaciones energéticas, administración de proyectos y supervisión de obra. La sostenibilidad es el pilar fundamental de su enfoque, integrándola desde las primeras etapas de diseño y manteniéndola en el centro de todas las decisiones. El Desafío: Convertir Contenedores Reciclados en Espacios de Oficina Eficientes El desafío que enfrentó EKOA al concebir Plaza NUU fue monumental. Se propusieron transformar contenedores marítimos reciclados, con menos de 10 años de antigüedad, en espacios adecuados para oficinas. La clave para lograrlo residía en evitar la instalación de sistemas de climatización convencionales, y en su lugar, aprovechar al máximo las estrategias de arquitectura pasiva, iluminación y ventilación natural. La meta era clara: crear un edificio sano y confortable con una alta calidad interior, al tiempo que se minimizaban los consumos energéticos. La arquitecta detrás de esta visión, Laura Medina Vicente, entendió que la clave para lograr este equilibrio radicaba en la implementación de medidas precisas. Con una planificación cuidadosa desde el inicio del proyecto, se buscaba definir con claridad las metas de sostenibilidad, lo que permitiría un control eficiente de costos y recursos. Esta estrategia proactiva se convirtió en la piedra angular para la transformación de Plaza NUU en un edificio Energy Zero. Diseño y Estrategias Clave: El Éxito de la Arquitectura Pasiva En el corazón de Plaza NUU se encuentra el concepto de arquitectura pasiva. Cada detalle, desde la orientación de los espacios hasta la elección de materiales y sistemas, se diseñó teniendo en cuenta la eficiencia energética y el confort de los ocupantes. Todos los locales se orientan de norte a sur, y en casos específicos, hacia el este-oeste, de modo que se maximiza la protección contra la radiación solar. El edificio se cierra al oeste para evitar el sobrecalentamiento de las fachadas, y se incorpora ventilación natural cruzada e iluminación natural en todos los espacios durante el 95% del día. La atención al detalle es evidente en la protección al sur para evitar el sobrecalentamiento y en el estudio minucioso de la radiación y ganancias solares directas. Este nivel de consideración asegura que los ocupantes disfruten de vistas al exterior desde todas las estaciones de trabajo y que la temperatura interior sea cómoda en todo momento. Sin embargo, el proceso de transformación no se detiene en el papel. Durante la fase de proyecto ejecutivo, se llevaron a cabo comparaciones entre escenarios constructivos. Un escenario inicial sin mejoras pasivas se contrastó con un segundo escenario en el que se introdujeron mejoras en materiales, como la inclusión de aislamiento térmico en los interiores de espuma de poliuretano expandido, protecciones solares en fachadas y ventanas, y vidrios mejorados. El análisis minucioso de estos escenarios se realizó mediante el software Design Builder, y los resultados fueron impactantes. Las horas de disconfort se redujeron en un 38% en el escenario mejorado, lo que ilustra cómo las decisiones de diseño pueden afectar significativamente el bienestar de los ocupantes y el consumo energético. Energía y Agua: Un Enfoque Integral Plaza NUU no solo es un ejemplo de eficiencia energética, sino también de gestión integral de recursos. El edificio funciona como un proyecto 100% autónomo en términos de energía, gracias a la generación de paneles fotovoltaicos ubicados en la cubierta y el almacenamiento en baterías. La capacidad de almacenamiento anual alcanza los 21,900 kWh, lo que garantiza un suministro energético sostenible y confiable. En cuanto al agua, Plaza NUU implementa un enfoque de captación y reúso de recursos hídricos. Se recolecta y reutiliza agua pluvial en el edificio, además del tratamiento de aguas grises y negras para su posterior uso en inodoros y riego de áreas exteriores comunes. Esto se traduce en una recuperación del 70% del agua de drenaje, lo que demuestra un compromiso sólido con la conservación de recursos naturales. Resultados Impresionantes En términos de ahorro energético, Plaza NUU logra una reducción del 55%, lo que respalda la viabilidad económica de las medidas de sostenibilidad implementadas. Es importante destacar que el costo de las medidas activas representa solo un 6.8% adicional en el presupuesto total de construcción, subrayando que la sostenibilidad no implica necesariamente una inversión desorbitada. Plaza NUU es un testimonio vivo de que los edificios Energy Zero son posibles en México y en todo el mundo. Con una visión clara, una planificación exhaustiva y la determinación de integrar la sostenibilidad en todos los aspectos del diseño y construcción, este proyecto demuestra que un enfoque sostenible puede ser económicamente atractivo y una inversión en un futuro más limpio y eficiente. Por ello, Plaza NUU se erige como un faro de innovación y sostenibilidad en el panorama de la construcción en México. La visión de EKOA, materializada en este edificio Energy Zero, subraya la importancia de la planificación desde el inicio del proyecto y la atención meticulosa a los detalles en cada fase de diseño y construcción. Este proyecto no solo demuestra que la sostenibilidad y la eficiencia energética son económicamente viables, sino que también señala un camino inspirador hacia un futuro en el que los edificios no solo satisfagan las necesidades de sus ocupantes, sino que también abracen la responsabilidad hacia nuestro planeta. Plaza NUU en CIHAC 2023 representa un hito en el compromiso con la arquitectura sostenible, un ejemplo a seguir para la industria de la construcción, y un testimonio de que es posible diseñar, construir y operar edificios de alta eficiencia energética en armonía con el entorno y el bienestar de quienes los habitan. Este logro, obtenido en el marco de CIHAC 2023, nos recuerda que la sostenibilidad no es un lujo, sino una necesidad imperante en el camino hacia un futuro más limpio y resiliente.
La transformación “sostenible” que desde hace años se lleva acometiendo en el sector de la construcción, tanto en la construcción in situ, como en la prefabricada, es una responsabilidad compartida de todos los agentes involucrados en el proceso de diseño, ejecución, entidades privadas y públicas, y también usuarios finales (es decir, todos), focalizado en la neutralidad climática y la plena descarbonización que deberá alcanzarse en Europa y en México en el año 2050. La última ronda de conversaciones en la conferencia de la ONU sobre el clima, la COP27, concluye con que el sector de la construcción fue responsable de más del 34% de la demanda energética y alrededor del 37% de las emisiones de CO2 asociadas a la energía y sus operaciones en durante 2021. Además, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en ingles) de la ONU, señaló en su informe más reciente, que el concreto puede absorber con el tiempo hasta un 50% del CO2 que se emite durante el proceso de descarbonización en la producción de cemento. Es por esto, que no me gustaría dejar de hablar del concreto como material sustentable y prefabricado como alternativa a los esquemas tradicionales de construcción in situ. ¿Realmente en un material que nos permite cumplir con los objetivos de descarbonización? ¿Qué ventajas tiene en cuestiones de sostenibilidad? ¿Debería ser una opción sostenible para construir hoy en día? ¿Cuál sería el escenario ideal y qué materiales debemos elegir en la construcción prefabricada? Para estar en contexto, es sabido que el concreto se ha utilizado durante siglos desde 6500 a.C. a nivel mundial por sus cualidades constructivas, que ningún otro material tiene: la durabilidad, versatilidad y la adaptabilidad. Hoy en día, por el contrario, es tiempo de verlo de otra manera. Deberá contemplarse que tan sostenible es un material, evaluando no solo de la etapa de producción, sino su ciclo completo de inicio a fin. La realidad es que necesitamos un concreto más sustentable. El cemento brinda al concreto la resistencia por la que es altamente reconocido, pero la producción de cemento es responsable de alrededor del 7 % de las emisiones de CO2 del mundo, y representa alrededor del 90 % de las emisiones del concreto. Ahora bien, se espera que el volumen de construcción del mundo se duplique para 2060, por lo que la cantidad de concreto que se deberá verter también nos presenta la oportunidad de almacenar de forma permanente cantidades enormes de CO2. Adicionalmente a las características del material, me gustaría abrir el interrogante de: ¿Por qué no usar concreto prefabricado para nuestras construcciones? ¿Sería una buena solución para el mercado residencial el poder trabajar con concreto prefabricado? A grandes rasgos, podemos decir que, en el caso de lo residencial, las casas prefabricadas son construcciones más sostenibles porque se genera menos desperdicio en obra y se utiliza menos energía durante el proceso de construcción; por otra parte, tienen más facilidades para ser más eficientes energéticamente. El concreto premezclado ofrece beneficios ecológicos notables cuando se compara con el que se realiza en la obra. Al ser procesado en gran escala en sitios designados con herramientas especializadas, reduce en gran medida el consumo de agua y la generación de desperdicios. Al ser altamente resistente, no se debilita por la humedad, el moho o las plagas, permitiendo que las estructuras sean duraderas y conservables a largo plazo, por ende, se reducen las exigencias ambientales de edificios más frágiles. Esto lo dota de una elevada vida útil: hacer que las cosas duren sin tener que reemplazarlas es clave. La versatilidad del material le permite solucionar múltiples situaciones relacionadas con la sustentabilidad. De igual forma, sus costos de producción reducidos lo hacen mejor opción a otros materiales. Además, al ser local y accesible, se reducen las necesidades de transporte y la contaminación asociada con éste. En cuanto a las características de confort, la masa térmica del concreto transmite más lento el paso del calor, lo que disminuye las necesidades de energía. Nos gustaría ejemplificar el artículo, con el proyecto que presentamos a continuación, LCP 30, proyecto residencial elaborado por el despacho EKOA, ubicados en Querétaro, encargados del diseño, construcción, estudios bioclimáticos y monitoreo (www.ekoa.com.mx); es un proyecto de vivienda de aproximadamente 180 m2 construídos que surgió con la intención de llevar a la práctica un sistema constructivo prefabricado aplicado de forma más habitual en el ámbito industrial para trasladarlo al ámbito residencial, un sistema de losas y muros de concreto que permitiera controlar la calidad, el tiempo y mano de obra en producción, fabricación y ejecución.
Hoy en día, escuchamos, leemos y nos encontramos con todo tipo de mensajes persuasivos repetidamente, pero nuestra mente es selectiva y nos quedamos con el que más nos gusta a nuestro criterio o con el que nos convence más en su argumento. Hay tanta información que nos podemos creer y crear la historia con la que más hacemos clic: ¿Qué debemos comer? ¿Qué nos hace daño y qué no? ¿Cómo ser un empresario exitoso? ¿Qué esquema de familia o pareja debo seguir? ¿Cómo debo de vestirme? ¿Cómo debe de ser mi cuerpo? ¿Cómo evitar la frustración personal? ¿Qué trabajo me conviene? ¿Cuál es mi objetivo en la vida? ¿Sabemos qué información es la correcta y cual es errónea? Tanta información, cuestionamientos y reflexiones nos aturden, nos confunden. Personas que intentan convencernos o guiarnos hacia el camino que ellos creen correcto o más bien yo diría, ¿Qué creen correcto o que les beneficia a esos emisores de mensajes que nos agitan? Pero, aunado a todas estas preguntas con una respuesta tan libre, nacen nuevos cuestionamientos que parten de las preocupaciones climáticas, de la irracionalidad en el uso de los recursos, de la inercia de la sociedad con un estilo de vida acelerado que busca resultados inmediatos con el fin de satisfacer el falso bienestar, del cambio en las nuevas iniciativas que parten de normativas globales y locales que buscan implementar otro modelo de desarrollo sostenible. En el mundo de la construcción ocurre exactamente lo mismo, así como en cualquier otro gremio. Nos hacemos muchas preguntas a la hora de diseñar, de las cuales mencionaré alguna de tantas, como, por ejemplo: ¿Cómo percibo el espacio? ¿Qué imagen busco reflejar? ¿Cuál es la vivencia del usuario? ¿Cómo debo conectar mi proyecto con la ciudad? ¿Cómo logro más rentabilidad en el proyecto propuesto? Pero nuevas reflexiones se presentan en el proceso de diseño, así como: ¿Cómo logro un edificio sostenible? ¿Cómo minimizo mi huella de carbono? ¿Cómo agilizo los tiempos de construcción? ¿Cómo puedo usar la tecnología a mi favor en la construcción industrializada? ¿Qué materiales debo usar en mi proyecto arquitectónico? El despertar de la conciencia ambiental empieza a materializarse. Como bien sabemos, la construcción es una industria altamente contaminante que impacta negativamente el medio ambiente a través de la emisión de gases de efecto invernadero, la generación de residuos, la contaminación del aire y agua, y la alteración de ecosistemas. Y los materiales que usamos mayoritariamente tienen mucho que ver en todo esto. Cemento, acero y aluminio, o materiales industrializados con sustancias orgánicas volátiles, entre otros. Las soluciones constructivas actuales son capaces de responder a varios factores que exige una edificación, como pueden ser durabilidad, ingeniería, capacidad estructural, mantenimiento, fácil montaje y rapidez constructiva, entre otros . Ningún material o solución es totalmente es bueno o malo (¿o si?). Pero nos olvidamos de la esencia de dónde venimos y qué nos ofrece nuestro planeta, y cómo debemos de extraer los recursos si queremos evolucionar a un modelo basado en la circularidad y en la regeneración. Por eso me gustaría preguntaros: ¿En qué momento nos olvidamos de basar nuestras soluciones constructivas en los materiales que encontramos en la Naturaleza? ¿Cuáles son esos materiales predominantes en el medio natural? Podríamos nombrar algunos como la madera, piedra, arcilla, arena y fibras vegetales como algodón y lino. No es de extrañar entonces, que exista una mirada retrospectiva y un despertar de la conciencia hacia esos materiales naturales, que se han empleado desde las arquitecturas vernáculas, pero que, por convencimiento social e industrialización, se perdieron. Nuevas miradas, ya sean por temas medioambientales, por implementar un nuevo modelo de negocio y abrir otros mercados, por buscar la innovación y diferenciación de un producto, permiten empezar a hablar de otro tipo de soluciones: ¿Es la madera un material sostenible y una alternativa a la construcción tradicional? Efectivamente, vemos que la madera se está consolidando como un material clave para proyectos sostenibles y energéticamente eficientes ya que además de ser un material primario, versátil, renovable, reciclable, resistente, térmicamente adecuado para el confort, que absorbe carbono y requiere menos energía en su fabricación que los materiales convencionales, facilita la prefabricación y la construcción industrializada, y mejora considerablemente los tiempos de ejecución en obra. Con todo lo expuesto anteriormente, podríamos decir que la madera es uno de los mejores materiales para construir (¿Me creéis?). Un asunto complejo. Como comentábamos anteriormente, nada es blanco o negro, sino que todo tiene matices. El uso irresponsable de la madera y extraída de un bosque sin una gestión sostenible conlleva deforestación y pérdida de biodiversidad (¿Qué tan fácil podemos controlar que ese recurso venga de una operación responsable? ) Los tratamientos químicos usados posterior a su extracción lo convierte en un material procesado, lo cual hace más complejo su proceso de reciclaje y reutilización. No olvidemos que cada material tiene una huella de carbono y que la sostenibilidad del mismo se evalúa generalmente por su impacto ambiental durante todo su ciclo de vida. “Debemos construir con materiales naturales y no contaminantes” ¿Sería esta la solución en un mundo de tantas respuestas, opciones, y argumentos? ¿Es factible un mundo donde la madera es el material predominante o se volvería insostenible? ¿Imaginamos un mundo construido en madera? ¿Y si recuperamos las construcciones vernáculas, pasivas y basamos nuestras soluciones en la Naturaleza, incorporando la ingeniería y tecnología que permita lograr un edificio regenerativo?¿Podemos lograrlo? ¿Creemos en esto o es una utopía? ¿Creemos más en cómo funciona la Naturaleza y poder imitar o replicar su modelo regenerativo, o en los discursos de venta y mensajes persuasivos que nos desvían del camino correcto? ¿Y si la solución reside en un balance de materiales no contaminantes extraídos del lugar dónde nos encontramos? No nos vayamos a los extremos. “ Creer es crear”- Miguel de Unamuno.
¿Qué es el Sol y qué influencia tiene en nosotros? Todos sabemos que el Sol es fuente de vitamina D y favorece el buen funcionamiento de nuestro sistema inmunitario, nervioso y muscular. El Sol es alegría, es energía positiva, es vida, regula nuestros ciclos de sueño. Nuestros cuerpos necesitan sol. Nuestra mente necesita luz y color. Pero… ¿Y los edificios? ¿Qué ocurre con los espacios que habitamos? ¿Qué influencia tiene la iluminación natural y la radiación solar directa en las fachadas? ¿Cómo influye una exposición solar en los espacios interiores? Nosotros entendemos perfectamente este fenómeno de sentirnos vivos. En invierno tengo frío y me siento al Sol a la hora del descanso en mi trabajo a comerme mi sándwich. En verano, tengo calor, y me cobijo bajo los árboles del parque cercano a mi escuela. ¿Y una planta? Pongamos el ejemplo de un árbol. El Sol lo crea, es fruto de la vida nuevamente, sin luz y energía solar, no sería posible su supervivencia. El Sol es el principal recurso energético de las plantas ya que las permite, a través de la fotosíntesis, generar su propio alimento. Si un árbol no recibe Sol, morirá. La Naturaleza es un ciclo cerrado. Nada es fortuito. ¿Cuántas especies desaparecerían del hábitat si ese árbol pereciera? ¡Hormigas, mariposas, ranas, iguanas arañas, ardillas, culebras! ¡Ese árbol, hasta está dispuesto a perder sus hojas para autoprotegerse y ahorrar energía en invierno! Todo organismo vivo en la Tierra busca protección. El ser humano necesita agua, comida, oxígeno y refugio para sobrevivir. Hemos desarrollado refugios nómadas, sedentarios y adaptados al clima, al lugar donde nos encontramos. Usamos del lugar ramas y los troncos de los árboles para construir nuestro hogar, bebemos agua de los lagos y ríos cercanos. Buscamos comida. Como seres inteligentes y sociales que somos, hemos logrado cubrir nuestras necesidades básicas, crear comunidades, tejer redes y evolucionar. Una evolución inteligente pero invasiva, donde el egoísmo no nos permite entender que debemos de respetar lo que nos rodea para lograr regenerar y mantener un ciclo cerrado que nos permita respeto mutuo por nuestro árbol. Creo que después de leer esta introducción, todos entendemos el nivel de importancia y afectación de las sombras en nuestro refugio, en nuestro lugar de protección, en los edificios y calles sombrías o soleadas de nuestras ciudades que habitamos y transitamos. Ciudades fruto de un desarrollo insostenible en muchas ocasiones pero, a la vez, fruto de grandes logros de ingeniería, aprendizaje social, económico y resultado de evolución como especie inexperta. La Naturaleza es perfecta. Nosotros no. Pero sí entendemos cual es el camino correcto. Ahora bien, si nuestro cuerpo reacciona a las circunstancias naturales, ¿por qué diseñamos las pieles de nuestros refugios sin aprender del árbol? Ese árbol no puede moverse, un edificio tampoco. Ese árbol debe de adaptarse para sobrevivir y ahorrar energía. Un edificio también. Tenemos la capacidad de poder entender cómo funciona esa piel, la fachada, la envolvente que nos alberga, que nos ayuda o perjudica a mantener nuestro cuerpo y mente en una situación de confort visual, acústico y térmico. Nuestro árbol no tiene un sistema de aire acondicionado o calefacción. Un oso o una foca regulan su energía y temperatura con la piel. Todo tiene una explicación en el mundo que nos rodea, nada es casual. Y yo me pregunto, ¿por qué una fachada creada por nosotros, por diseñadores, por arquitectos, por inversionistas que toman decisiones relevantes, no es capaz de responder a unas buenas condiciones interiores para los seres vivos que lo habitan? ¿Por qué seguimos viendo edificios ya construidos que tienen el mismo tratamiento en las 4 fachadas? ¿Cómo influye la orientación, las sombras arrojadas de vegetación, otros edificios colindantes y otros elementos en los espacios interiores que habitamos más del 80% de nuestro tiempo?