Condominio residencial de 102 lotes frente a parque de Cimatario. Este proyecto nace de la idea de ser un lugar que fomenta la biodiversidad, respeta la fauna y flora del área protegida colindante del CIMATARIO. Lugar sostenible para vivir, verde, rodeado de naturaleza, con andadores peatonales que conectan todos las amenidades del fraccionamiento. Se genera una guía de prototipos de fachada, protecciones solares, % de acristalamiento para lograr el confort la mayor parte del año sin recurrir a un sistema de climatización. Viviendas con doble fachada, donde los árboles tienen una función fundamental: arbolar las principales vías de acceso, dar privacidad de unos lotes frente a otros, generar en las áreas traseras de las casas espacios verdes peatonales que permitan independizar las rutas caminando de las rutas vehiculares. La parte urbana del macrolote fue un requisito imprescindible para poder lograr la movilidad sostenible en todo el conjunto. Carriles bicis conectan cada una de las viviendas con el parque aledaño de ENTREVALLES y con el parque-área natural protegida del CIMATARIO. El respeto por la naturaleza, el silencio y la conciencia medioambiental como estilo de vida se vuelve fundamental en este lugar. Respeto por el agua, y por la energía. Se pretende gestionar el agua potable con el agua tratada del fraccionamiento e introducir un sistema de generación de energía limpia por medio de paneles solares. Recordemos que donde hay naturaleza, hay paz, hay salud y regresamos a nuestra esencia. El lugar donde crecemos lo es todo para regenerarnos como personas.
Bodega industrial destinada a almacenamiento de tinacos en Querétaro. Consta de un estacionamiento enterrado que aprovecha el desnivel del terreno, un espacio de bodega, y un bloque de oficinas con mezzanine. Se concibe el proyecto desde la esencia de la arquitectura bioclimática y las estrategias pasivas existentes para lograr confort en el interior. En este caso se opta por el uso de dientes de sierra para introducir iluminación natural, cuidando la orientación para evitar en todo momento el deslumbramiento directo al interior, así como para lograr una ventilación y evacuación de calor por la parte superior. En lo que respecta a los materiales, se opta por el uso de un BTC (bloque de tierra comprimida en muros) y un panel sándwich en cubierta para lograr inercia térmica, evitar el sobrecalentamiento de los cerramientos y contribuir a disminuir la huella de carbono al usar un material de bajas emisiones de CO2. En cuanto a la energía, se contempla el uso de paneles solares para lograr una bodega energy zero interconectada con la red. En agua, se realiza un estudio de factibilidad sustentable que nos permite, en base a superficies de cubierta y 20 m3 de almacenamiento, ahorrar el 55% del agua potable. Se estima un retorno de inversión para todas las tecnologías activas de 4 años. ¿Y si empezamos a visualizar así los proyectos industriales de pequeña escala, que son unos de los mayores consumidores de energía, agua, y generadores de residuos? ¿Cuánto podríamos contribuir a la reducción de emisiones de CO2, a la reducción de demanda de climatización y energía y de agua en una ciudad como Querétaro?
En este proyecto tuvimos la oportunidad de vivir la naturaleza durante todo el proceso de proyecto ya que realizamos un levantamiento visual, gráfico y fotográfico de todas las visuales, árboles, elementos existentes y topografía, que nos permitieron entender donde ubicar áreas de estancia, recorridos peatonales, el tránsito del agua y de los cauces naturales, las zonas de mayor y menor altura. Toda una experiencia que me gustaría compartir para que sigamos introduciendo bosques urbanos y espacios verdes con conciencia dentro de nuestras ciudades.